Cambiando mis posibilidades de poder detener el tiempo, quisiera que vaya aún más rápido...y que no cambie de mando...que siga con la misma actividad...(qué mal inicio)... Mi vida está más voluble que nunca, sólo digo bla bla bla y aún así me entienden, qué contradicción
Y ahora, los últimos cambios que noto en mí no son nada buenos: primero, ya no hablo sobre gatos, que triste, me encanta, pero ya no tengo palabras para ellos o ellas; segundo, ya no se me ocurren ideas sobre que escribir...quiero pero no puedo...esperen ya puedo..uff. que alivio... y otro cambio sería el de mi humor...todo me molesta..especialmente que me hablen...pero que puedo hacer no aguanto ni mis palabras...aún así estoy consciente sino no delataría lo que me pasa ¿no?....
Entra el viento, más violento de lo normal, por mi ventana, y ya no tiendo a reír..sólo queda un ligero eco de como hace 2 meses y más, que dice: ja....ja.....ja...muy maquiavélico por cierto... que tal risa...tan extravagante y dolida... Yo siempre quise preguntarme porque reí ese último día de supuesto verano...no debí...Toda esa ilusión que se rompió en pedazos, hecha prácticamente añicos me destruyó tanto que sólo pude hacer lo que no debía: reír...En mi cuarto sólo escucho ese eco de risa sádica y gastada, totalmente personal, esa risa que me deja en el delirio cada vez que vuelvo otra vez a ese día, en sueños... Superficialmente no me afectó, ya que mis lágrimas fueron mínimas frente a ella, " jamás me debilité en sus ojos "(estoy mintiendo), está bien, me resbale en el veneno de sus ojos y por eso quede así: tendida en la mitad de mi cuarto suplicando para que ella volviera, pero no...luego, como es obvio, rehabilité unas palabras amigas de aliento...y decidí dejar todo aunque me perdiera del radar.. no soy buena para recordar cosas malas sobre ella...sus pestañas me embrujaron y simplemente desvanecí mis sentimentos por ella...por ella...cosa que no creí poder hacerlo nunca.pero lo hice...y bien, por ella me perdí del radar de la gente y me exilié en mi habitación..y ahí sigo....ella me engaño y yo también a ella. Le mentí al decirle que ya no la quería....SNIFF..¿más dilemas? Noooo!...Lo único con lo que puedo terminar esto debe ser la absoluta incredibilidad...ya no creeré más en nadie?...tal vez hasta que encuentre a alguién más en quien pensar.
lunes, 19 de julio de 2010
miércoles, 14 de julio de 2010
Metamorfosis...

Y pensar que gracias a una amiga..pero una amiga amiga..todo fue color azul algún día...y ahora que ya estoy en una fase terminal de mi personalidad, aunque creo que es mentira (fácilmente tiendo a mentirme, es sólo ocasional, NO, espera...tal vez sea un invento fallido para creerme madura, sí..eso es), las cosas giran como deberían...
EL PRIMER CAMBIO puede que sea comparado con la metamorfosis de una mariposa... Mirar la vida como si fuera el inicio de una futura mariposa es demasiado complicado...Pero cuando ya lo eres todo se torna tecnicolor... tal vez un amarillo acaramelado o un rosado grisáceo...de ese color es todo lo que eres y ves...
martes, 13 de julio de 2010
Sin nada de...¿todo?
Las tristes mañanitas (que cursi) me ayudaron en mi propósito esta vez, es decir, esta vez fue indispensable un cielo gris arriba mio. La locura de los 17 años está apunto de terminar en mí (al menos eso siento), y ya no tengo ganas de ser lo que solía. Mis tontas alucinaciones de chiquilla interesante y melancólica dieron a su fin. En sí, sólo quiero aclarar que ser alguien masoquista y bohemio no significa ser una bestia, la cuestión es saber bien que los ojos no pueden ver la realidad absoluta del alma...Sólo para pensarlo...¿no sería trágico si todos fuéramos lo que cada uno presiente que es?..sería espantoso..horrendo, empalagoso...no lo toleraría...es más, nadie podría motivarse a buscarse a sí mismos, todos ya sabrían lo que son y todo quedaría perdido...
Las ocasiones para seguir el hilo que estuvo por romperse alguna vez siguen latentes. Lo que fuimos, lo que somos y lo que seremos sólo aparentan libertinajes dentro de nuestros pensamientos... nos ahuyentan el placer de conocernos. Si tan poco cerebro puede manejar unos brazos largos, porque también no puede manejarnos. Debe haber una lucha contra el autocontrol inconsciente!!!!
Después de un tan corto monólogo, ya me dio sed...jaja...
Insisto pues,...no ya no...(que poca fuerza de voluntad tienes Agnus), prefiero seguir con lo de mis tristes mañanitas...
Tras unas cuantas jaladas de oreja (imaginarias, porsupuesto...auh!!)...La vida hoy me cayó a pelo. Algunas veces mis viejos recuerdos me exilian fuera de aquí por unos minutos, pero lo bueno es que no son horas!!!... Vaya y pensar que nunca podré volver a cantar en público...uff..que tal dilema el mío...
Las ocasiones para seguir el hilo que estuvo por romperse alguna vez siguen latentes. Lo que fuimos, lo que somos y lo que seremos sólo aparentan libertinajes dentro de nuestros pensamientos... nos ahuyentan el placer de conocernos. Si tan poco cerebro puede manejar unos brazos largos, porque también no puede manejarnos. Debe haber una lucha contra el autocontrol inconsciente!!!!
Después de un tan corto monólogo, ya me dio sed...jaja...
Insisto pues,...no ya no...(que poca fuerza de voluntad tienes Agnus), prefiero seguir con lo de mis tristes mañanitas...
Tras unas cuantas jaladas de oreja (imaginarias, porsupuesto...auh!!)...La vida hoy me cayó a pelo. Algunas veces mis viejos recuerdos me exilian fuera de aquí por unos minutos, pero lo bueno es que no son horas!!!... Vaya y pensar que nunca podré volver a cantar en público...uff..que tal dilema el mío...
SALVAXION: DesenfrenadO DramA ExistenciaL
Lo siguiente es lo más parecido a un poema que pude escribir algún día, un día de esos cuando no sabes si despejar tu mente saliendo a la puerta de tu casa o simplemente recluirte en lo más oscuro de tu cuarto y observar a través de un muro de cristal todo lo que no te atreves a presenciar. Mejor dicho, un día de decepción, algún drama existencial personal. Esto es lo poco que pude rescatar después de que un virus borrara sin piedad parte de mis archivos (y pido disculpas por imponer a la muerte su presencia en esas líneas, es que deben tomar en cuenta que cuando lo escribí no tenía los ánimos en las nubes, no tanto así que digamos)

SALVAXION
¿Por qué a mí?
si solo estoy aquí
y no digo nada
el miedo es tan incontrolable
sigue corriendo por mis venas,
sigue,
y aún yo viva,
pero si ya he muerto,
¿Por qué sigo respirando
lo que tú también respiras?
Espero,
tal vez mi espíritu está ahí,
aunque no lo veo,
yo sigo muerta,
a la vista de todos,
y así me hablan,
así me escuchan,
todos…
siempre han sido
tan raros para mí
Siempre,
todas las cosas que dije
enmascaradas tras una burda agonía
te mentía en cada sonrisa,
tú en cada palabra
que puedo decir,
esa era mi vida
¡No más!,
me apena pensar en ti,
porque no te recuerdo
como debería;
porque jamás
te he visto como eres.
Solo soñaba en rosas,
no me percaté de tus espinas
No quiero verte,
con mis ojos, otra vez no,
quiero volver a morir
sin tener que estar ahí,
y sobrevivir a mis plegarias,
sangrar en mis delirios
en la viva llama de la muerte
tirar mi vida al vacío,
y después sonreír
como buena actriz.
Mis caretas tan usadas están,
pero encontraré la indicada
cada una la veo en la gente,
en cada una de ellas,
de esas con las que compartí mi vida
con las que me hirieron
(me sangraban respiros)
hasta desaparecerme.
Aunque fuera de su vista
ya nada me aqueja,
sigo en el drama,
ellas lo observan
No me conozco,
es casi lo más seguro,
aunque lo contrario es lo que saben;
no he tenido nada que ver conmigo,
todos me han visto como han querido.
Sé que puedo
hacer todo lo que digan,
lo hago porque no sé
como seré yo frente a eso,
y me da curiosidad.
Al parecer el horizonte
aún tiene libertad.
Miro por dentro de mis ojos
y no me encuentro,
sé que estoy muerta,
pero debe haber alguna razón
por la cual suspiro,
no lo logro entender.
Necesito el aliento de los demás
para poder caminar,
cada paso es un desierto
a lo largo de mi mortalidad
un trecho tan corto al abismo,
camino en frialdad.
Pienso,
y no sé como hago eso,
sólo tengo miles de vidas
esperando ser perdidas,
miles de sonrisas desprendidas,
y eso es lo que más duele,
tener que darlas y recibirlas,
si cada una viene desde adentro,
una creación en el mínimo encuentro,
y aunque, nadie me crea,
nada es peor
de vivir lo que soy,
y tener que fingir
cada sonido,
cada palabra de mi garganta
es una farsa tan realista
tan creíble
que me da miedo pensar
que en una de ellas
esté yo en realidad.
Yo, me consideraron
la viva imagen de la bohemia,
por siempre errante,
aunque casi esa magia no me acompaña,
con ella camino a través de monzones,
a través de desafíos;
mis pies los uso
sólo en un desquebrajado camino,
como en los momentos de alegría,
en esos que me aterra
perder el control y correr de la vida,
las agujas del reloj
ya giran en contra mía.
El bien y el mal están de mi lado,
ambos me protegen,
y me obligan a odiarlos,
como un padre a su hija,
tantas paranoias
sobre una mágica agonía.
Nada es simple,
eso es un cumplido,
si se trata de mí.
Todo lo que está en mis manos
tiende a desvanecerse
con tanta calma y seguridad,
al punto de parecer,
que todo eso ya ocurrió
en un tiempo de oscuridad,
dentro de mis pasadas memorias,
tal vez inmoladas por la futura realidad.
Y,
nunca podré ser,
ya que todo lo que soy
es algo que no recuerdo,
todo tan frío.
Nada sé de mi existencia,
estoy perdida,
y a la vez sigo mis propias pistas,
es una profana confusión,
quizás la confusión
es el lazo truculento que a lo humano, lo hace mío…
Ahora, mi mente duerme,
trabaja mi subconsciente,
profiere la verdad mitómana,
no oculta ningún día
toda mi vida nada asceta,
en un estado de pasmo e inseguridad frenética,
y están obvio pensar
de que sea otra treta más,
pero no, ya no quiero desandar
es la primera vez que no lo voy a intentar.
Esas lágrimas que caen allá
no son una más en mis irreales tristezas.
es la máxima expresión
de una vida profanada de ellas.
Lo cálido se apoderó de mis sentidos,
siento que todo fluye,
hay sangre en cada huella que dejo,
por fin se acerca, la libertad, tan rápida,
sólo espero que lo único que pida
no desvanezca en oídos ajenos a los míos,
y que siga más allá de la razón,
hacia un futuro cercano
cuando mi corazón vuelva a nacer sensible
en la cima de la visibilidad
dentro de un mar sabor a vida
ese día de constante estabilidad sin medida,
ese día será cuando posea el control
y escuche de entre una gritería,
el arrullo de la salvación.
Agnus

SALVAXION
¿Por qué a mí?
si solo estoy aquí
y no digo nada
el miedo es tan incontrolable
sigue corriendo por mis venas,
sigue,
y aún yo viva,
pero si ya he muerto,
¿Por qué sigo respirando
lo que tú también respiras?
Espero,
tal vez mi espíritu está ahí,
aunque no lo veo,
yo sigo muerta,
a la vista de todos,
y así me hablan,
así me escuchan,
todos…
siempre han sido
tan raros para mí
Siempre,
todas las cosas que dije
enmascaradas tras una burda agonía
te mentía en cada sonrisa,
tú en cada palabra
que puedo decir,
esa era mi vida
¡No más!,
me apena pensar en ti,
porque no te recuerdo
como debería;
porque jamás
te he visto como eres.
Solo soñaba en rosas,
no me percaté de tus espinas
No quiero verte,
con mis ojos, otra vez no,
quiero volver a morir
sin tener que estar ahí,
y sobrevivir a mis plegarias,
sangrar en mis delirios
en la viva llama de la muerte
tirar mi vida al vacío,
y después sonreír
como buena actriz.
Mis caretas tan usadas están,
pero encontraré la indicada
cada una la veo en la gente,
en cada una de ellas,
de esas con las que compartí mi vida
con las que me hirieron
(me sangraban respiros)
hasta desaparecerme.
Aunque fuera de su vista
ya nada me aqueja,
sigo en el drama,
ellas lo observan
No me conozco,
es casi lo más seguro,
aunque lo contrario es lo que saben;
no he tenido nada que ver conmigo,
todos me han visto como han querido.
Sé que puedo
hacer todo lo que digan,
lo hago porque no sé
como seré yo frente a eso,
y me da curiosidad.
Al parecer el horizonte
aún tiene libertad.
Miro por dentro de mis ojos
y no me encuentro,
sé que estoy muerta,
pero debe haber alguna razón
por la cual suspiro,
no lo logro entender.
Necesito el aliento de los demás
para poder caminar,
cada paso es un desierto
a lo largo de mi mortalidad
un trecho tan corto al abismo,
camino en frialdad.
Pienso,
y no sé como hago eso,
sólo tengo miles de vidas
esperando ser perdidas,
miles de sonrisas desprendidas,
y eso es lo que más duele,
tener que darlas y recibirlas,
si cada una viene desde adentro,
una creación en el mínimo encuentro,
y aunque, nadie me crea,
nada es peor
de vivir lo que soy,
y tener que fingir
cada sonido,
cada palabra de mi garganta
es una farsa tan realista
tan creíble
que me da miedo pensar
que en una de ellas
esté yo en realidad.
Yo, me consideraron
la viva imagen de la bohemia,
por siempre errante,
aunque casi esa magia no me acompaña,
con ella camino a través de monzones,
a través de desafíos;
mis pies los uso
sólo en un desquebrajado camino,
como en los momentos de alegría,
en esos que me aterra
perder el control y correr de la vida,
las agujas del reloj
ya giran en contra mía.
El bien y el mal están de mi lado,
ambos me protegen,
y me obligan a odiarlos,
como un padre a su hija,
tantas paranoias
sobre una mágica agonía.
Nada es simple,
eso es un cumplido,
si se trata de mí.
Todo lo que está en mis manos
tiende a desvanecerse
con tanta calma y seguridad,
al punto de parecer,
que todo eso ya ocurrió
en un tiempo de oscuridad,
dentro de mis pasadas memorias,
tal vez inmoladas por la futura realidad.
Y,
nunca podré ser,
ya que todo lo que soy
es algo que no recuerdo,
todo tan frío.
Nada sé de mi existencia,
estoy perdida,
y a la vez sigo mis propias pistas,
es una profana confusión,
quizás la confusión
es el lazo truculento que a lo humano, lo hace mío…
Ahora, mi mente duerme,
trabaja mi subconsciente,
profiere la verdad mitómana,
no oculta ningún día
toda mi vida nada asceta,
en un estado de pasmo e inseguridad frenética,
y están obvio pensar
de que sea otra treta más,
pero no, ya no quiero desandar
es la primera vez que no lo voy a intentar.
Esas lágrimas que caen allá
no son una más en mis irreales tristezas.
es la máxima expresión
de una vida profanada de ellas.
Lo cálido se apoderó de mis sentidos,
siento que todo fluye,
hay sangre en cada huella que dejo,
por fin se acerca, la libertad, tan rápida,
sólo espero que lo único que pida
no desvanezca en oídos ajenos a los míos,
y que siga más allá de la razón,
hacia un futuro cercano
cuando mi corazón vuelva a nacer sensible
en la cima de la visibilidad
dentro de un mar sabor a vida
ese día de constante estabilidad sin medida,
ese día será cuando posea el control
y escuche de entre una gritería,
el arrullo de la salvación.
Agnus
jueves, 8 de julio de 2010
Temor al charco
Aquel 03 de junio fue un día estático. Todo parecía no tener movimiento, excepto yo y alguien más.
Estuve sentada por 3 horas y 46 minutos sobre mi cama, bien llamada "lecho de ociosos" por mi padre. Esperaba a que alguien me grite tras la puerta, y sí, alguien lo hizo, pues una corriente de aire profundamente helada rozó uno de mis pies desnudos: mi madre entró al cuarto sin permiso alguno, refunfuñando porque dejé la llave puesta en la puerta de mi habitación. Yo fui absorbida por las paredes mientras me hablaba y empecé en silencio: "¿por qué no puedo dejar a mi llave en libertad?, que sienta un poco la soledad fuera de mi chaqueta, ¿qué tiene mi chaqueta? Mi chaqueta no la extraña". Creía que filosofar era necesario, aunque fuera una simple llave, y por supuesto, el alcohol lo estimulaba más. Estaba en mi faceta de gran pensadora ridícula. Después de verme pensativa y sin haber escuchado una respuesta se fue mi madre. Miré debajo de la cama, el vino se había acabado. Era vino seco, y a pesar de que era amargo disfruté demasiado al beberlo. Oh, no, era magnífico. Quería considerarme una adicta en secreto, ya que jamás probaría ese elixir en frente de la humanidad. ¡Uf! qué sed tuve, definitivamente, ese era un buen secreto, según yo, mi segundo secreto. Nada abrumador, pero para mi familia sí lo era. "Solo los adultos con obligaciones beben alcohol" zumbó en mis oídos.
Llegó el momento de bajar a la sala para conversar con ella, ya que teníamos que salir a unas clases de informática que llevábamos juntas, pero en diferentes salones. Puse el pie izquierdo sobre la escala y de inmediato resbalé por las escaleras ¡plag! Me agradó recordar que era madera. Me paré, di otro paso ¡plag! resbalé y caí otra vez. Terminé muerta de risa, sentía que mi perfume a vino se desvanecería con el dolor. Tomé un baño y salí con mi madre. Fuimos prácticamente volando, era tarde. Las clases empezaban a las 5pm y ya eran las 4pm. ¿Olvidé mencionar que vivo muy lejos del centro de la ciudad? Estábamos a dos horas de distancia, pero mi madre iba a hacer lo imposible por no llegar tarde: desentrañar los misterios de la singularidad de Stephen Hawking, generar un agujero negro y llegar en 1 hora o menos. Casi. No me peiné y salí empapada. Caminé lentamente hacia el carro mientras mi madre me lanzaba impresionantes miradas de fuego. Qué calor tuve. Subí y partimos rumbo a ese instituto. Puse una canción de Joy Division: transmission. Al bajar del auto le avisé que no regresaría con ella porque debía quedarme para un "repaso" y me fui al laboratorio de informática. El profesor justo pasaba la lista:
-¿Santiel?
-¡Presente!
Me acomodé en el escritorio de siempre. Entré, como nunca, al messenger, facebook, a mi blog, en este último me dispuse a escribir rápido algo que tenía en mente. Era lo único que deseaba hacer.
-¿Santiel?
-¡Presente!
Me acomodé en el escritorio de siempre. Entré, como nunca, al messenger, facebook, a mi blog, en este último me dispuse a escribir rápido algo que tenía en mente. Era lo único que deseaba hacer.
Después, como a las 11 y media de la noche, me vi arrastrándome pensativa por el patio de mi casa, recordando el episodio con una chica del curso de la tarde. Ella había pedido permiso para el baño a mitad de la clase, volteó antes de salir por la puerta y cruzamos miradas como si no hubiera mañana. Inmediatamente pedí permiso, salí y tuve la sensación de que me esperaría por las escaleras aledañas al salón. No. Ella se había quedado tras la puerta. Con solo mirar sus ojos en los míos, el alma se diluyó con el cuerpo cual bicarbonato de sodio en una taza de agua hirviendo, lento en silencio; luego, cuando me tomó de la mano y me llevó al baño, añadió el jugo de limón generando una efervescencia brutal. Yo era el color rojo, definitivamente, en todo su esplendor; ella, un pincel intuitivo. No hablamos hasta llegar al baño, donde recuperé el aliento, aire caliente. Cerró la puerta. El baño de chicas estaba solitario como suele pasar en historias perfectas, pero moví los labios y esta vez dije:
-No te amo
Y la besé mientras ella apretaba mi mano izquierda. Era la octava vez que nos veíamos de esa forma y ella era...
-No te amo
Y la besé mientras ella apretaba mi mano izquierda. Era la octava vez que nos veíamos de esa forma y ella era...
¿Mencioné que tenía yo 17 años y un perro que cuidar? Caramelo, Melo de cariño, lamió mi mano y volví a sentir la gravedad de la Tierra. Las luces estaban apagadas. Subí a mi habitación casi a gatas, no tenía ganas de dar las buenas noches. Abrí la puerta, la empujé despacio, y ni bien la cerré entró una llamada: Dari. Empecé a solo escuchar esa canción que tenía por ringtone, orange crush de REM y me metí entre las cortinas aún cerradas. La calle estaba vacía con luces fuertes. Ese amarillo-naranjo me recordó al suéter que traía puesto Dari en la tarde, ese que le quité después de que me estrujara la mano. Me dejó huellas tibias. No reaccionó verbalmente a lo que le mencioné, solo tuvo los ojos bien abiertos durante el tiempo que estuvimos en ese baño, muy limpio y espacioso, por cierto. Entreabría los labios después de cada beso como queriendo articular palabras, pero se convertían en gemidos. Ella había cumplido 20 años un día antes. No fui a su fiesta, ella quería presentarme a sus amistades como novia. Yo veía las cosas diferentes en ese entonces. Solo el placer instantáneo me unía a ella y lo sabía. Su cuerpo pequeño y medio desnudo comenzó a temblar y me abrazó esquivando un beso. Le iba a repetir la frase "no te...", mas ella comenzó a acariciar mi cabello, dejó de apretarme contra su pecho y traspasó mis pupilas con esos volcanes de azúcar moreno mirando fijamente. Musitó palabras prohibidas, conjugaciones desconocidas del idioma amor. La miel llegó a mis labios, fue certera y lo celebramos. Creí haberle dicho sí a todo lo que me propuso, pero después de tener la ropa puesta, brotaron las lágrimas y la sonrisa que siempre Dari tenía tatuada, de pronto carecía de color. Observé mi rostro en el espejo, la expresión estaba tiesa. No era un semblante enamorado, ella lo había notado.
-¿Agnus, eres tú? ¿hija? -bloqueó mi mamá el recuerdo- Tu celular no ha parado de sonar. Apágalo o contesta. ¿Quién te llama a estas horas?
-Es la compañía celular, mamá. Desde hace tiempo insisten con una oferta que no quiero aceptar.
-¡Angurrientos! Apaga esa cosa o bloquéalos. Si uno desea algo, va y punto. Nadie te puede exigir a querer algo que realmente no quieres, más aún, si es algo que no necesitas ahora.
-Espero necesitarlo nunca.
-Ya, hija, duerme.
Apagué el celular y prendí el corazón por error. Mis párpados aún no lograban evadir la poca luz que traspasaba las cortinas y estaba confundida. La lluvia empezó alejando mis oportunidades de conservarme serena. No contestar era herirla más, pero estaba abrumada. ¿Era la ilusión del amor o el amor en sí? Debía intentarlo para saber, pero el amor es inconfundible, existe. Es un aroma que se extiende sin ahogar, una voz en el viento que te envuelve justo antes de sentirte palpado, esa ola del mar que no te llega a mojar. Yo no sentí temblores cuando supe de su existencia la primera vez, pero estando acostada con las ventanas llenas de puntitos de agua por el viento, se vio todo expuesto en miles de fotografías donde Dari y yo contemplábamos quieto al mundo. ¿Era amor, entonces? Oh, perversa la duda que nunca me deja zarpar.
-¿Por qué?
Me cuestioné a mí misma con voz torpe y la respuesta automática, invariable retumbó en mis pensamientos: "porque el amor es siempre intenso y frágil al mismo tiempo. Cambia todo, se entromete y se acomoda en el espacio más cálido de tu ser. Si alguna vez decide mudarse, se lleva hasta su sombra, jurándote que el círculo se creó sin salida, y los sentimientos embebidos terminarán como la lluvia que se acostumbra, al final, a ser solo charco".
De un tirón salí de la cama y me desesperé como si buscara un inhalador. Al final encontré lo que buscaba. Esperé.
-Aló, Dari, gracias por contestar.
-¿Por qué?
Me cuestioné a mí misma con voz torpe y la respuesta automática, invariable retumbó en mis pensamientos: "porque el amor es siempre intenso y frágil al mismo tiempo. Cambia todo, se entromete y se acomoda en el espacio más cálido de tu ser. Si alguna vez decide mudarse, se lleva hasta su sombra, jurándote que el círculo se creó sin salida, y los sentimientos embebidos terminarán como la lluvia que se acostumbra, al final, a ser solo charco".
De un tirón salí de la cama y me desesperé como si buscara un inhalador. Al final encontré lo que buscaba. Esperé.
-Aló, Dari, gracias por contestar.
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